Música

Corazón World Music

Gabriel Palatchi

por Elsa Aurora Nieto, Buenos Aires

“Es uno de los nuevos jóvenes leones del jazz latino”
(Ejazznews.com)

Sonidos amalgamados en notas que vibran el ser.

Ecos del pasado –o como dirían los italianos, de un traspassato- que se convierten en piedra basal.

Música que identifica lugares, historias y culturas.

Arte que desarma fronteras.

Todo esto hace al espíritu creativo del pianista, músico y compositor argentino Gabriel Palatchi.

 Y esta mezcla de sensibilidades en la música tuvo un origen amoroso:

GP: “Mi memoria musical viene desde muy chico. Era un niño muy inquieto y mis padres no sabían cómo tranquilizarme. El karate no funcionaba. Hasta que un día me regalaron un teclado muy chiquito y mágicamente me tranquilicé. La música desde ese instrumento me cautivaba.

Cuando vieron que me gustaba, compraron un teclado más grande y a los 8-9 años de edad me enviaron a una profesora.

El amor de mis padres hizo que comenzara el camino de la música.”

Un camino que lo llevó al Conservatorio Superior de Música “Manuel de Falla” especializándose en Producción Musical. Luego, cursó en la Escuela de Música Contemporánea (EMC) afiliada al Berklee College of Music. Investigar siempre y formarse fue lo que hizo.

En determinado momento, se hizo necesario ampliar su vivencia musical y empezaron los viajes como búsqueda. En el 2008 llega a cuba y Chucho Valdés lo recibe en privado para una Master Class, inolvidable en su vida.

Muta por diferentes etapas de influencias: desde la rockera (que lo identificaba en la adolescencia por su intensidad) hasta el latin jazz (de origen afrocubano); el funk (que con el soul llevan al groove, algo que se siente, no se esfuerza) luego el tango (enamorado de este género por Astor Piazzolla de quien expresa “el sonido que le sacaba al bandoneón llevó al tango a otro lugar”), el folclore latinoamericano y la música balcánica.

Respecto del folclore refiere:

GP: “Siempre se dice que los argentinos queremos o creemos ser los europeos de Latinoamérica, pero yo me siento muy latinoamericano. El folclore, la chacarera, zamba, candombe… son ritmos muy ricos y están enlazados con el resto de los ritmos latinos. Por eso me gusta el jazz latino.”

De raíces judías y turcas, Gabriel Palatchi se emparenta con los sonidos y las escalas musicales balcánicas:

GP: “Mis antepasados se escaparon de España a Turquía hasta la Primera Guerra Mundial, cuando vinieron a Argentina. Musicalmente tienen las mismas escalas, cambia la instrumentación, el tempo, el país, pero que la escala sea muy similar te da el mismo sentimiento. Obviamente, el flamenco escuchado en una guitarra, el klezmer por un clarinete, la balcánica por una tuba… pero todas se traducen en el sentimiento de Medio Oriente, Gipsy Music que es la música que ha viajado por todos los continentes. La raíz es la misma y eso se siente.”

Artista internacional que reside de tres a cuatro meses en Tulum, su lugar en los últimos años para componer, deja que la inspiración fluya, cuando se ha presionado para componer no ha podido. Entonces deja de intentarlo; simplemente sucede cuando es el momento indicado en que percibe debe sentarse al piano.

Y acontece: en lugar de una composición, como catarata cae mucha información que se plasma en hallazgos hecho fusión.

GP: “Naturalmente empiezo a componer sin parar. Cuando siento la inspiración, no la dejo ir y así es como en tres meses compuse para dos próximos álbumes.

Me parece importante que el artista busque la inspiración (salvo que tengas que hacer algo para una película o lo que te pidan, es otra cosa), el artista que hace su música debe buscarla: estar cerca de la naturaleza, ir a ver a los artistas que le gustan mucho, leer un libro… básicamente lo que a uno le hace bien.

En mi caso, viajar y absorber música de otros países me permite crear en la fusión juntando culturas de otra música.”

 Empezó componiendo pocos temas, hasta que un amigo productor lo escuchó y le insistió para que grabara su primer disco, tenía tan solo cuatro temas para diez músicos, con metales y violines. Tuvo en cuenta el consejo, lo apoyaron económicamente amigos de todo el mundo para cumplir el sueño de su primera producción discográfica con quince invitados y de una gran riqueza musical “Diario de viaje” (2010).

Llega a Canadá con el álbum y las excelentes críticas en medios especializados de jazz. Desde ese momento no cesa de componer y de ser convocado en los festivales internacionales de jazz en Canadá, continuando presentaciones en Europa, México y Argentina.

Lleva editados también “Caja musical” (2013), “Trivolucion” (2015) premiado con el Global Music Awards Mejor Album Compositor, “Hecho en Canadá – Live” (2017) con temas de un ritmo arrollador e impecable.

 GP: “En el presente estoy tratando todavía de encontrar el camino, de ver bien el tema de la pertenencia, seguir viajando siempre, aunque estoy encontrando la inspiración en Buenos Aires.

Me veo viajando menos tiempo en más lugares para compartir mi arte.”

Con una banda al inicio, y en formato trío a partir de sus dos últimas grabaciones, realiza presentaciones con un ritmo que lo lleva durante agosto y septiembre a recorrer Canadá de costa a costa en treinta y nueve conciertos cerrando el 29/09 en St. Francis Centre (SOLO) Ajax, ON.

En una agenda que se va ampliando, lo recibirá Europa a partir de octubre en España (Barcelona, Ibiza), Austria (Viena), Alemania y Suiza.

Noviembre en Israel.

Artista virtuoso.

Eléctrico y delicado, radiante, siempre cercano contagiando felicidad desde el escenario. De los que sorprenden musicalmente: audaz por revolucionario.

Al igual que la persona, Gabriel Palatchi es un artista que nunca llega a hacer algo en particular, porque es un poco de todo. Y es del mundo.

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